February 16, 2026
LOS HUMANOS NUNCA FUERON DISEÑADOS PARA SABERLO TODO, Y LA BIBLIA DICE QUE POR ESO EMPEZAMOS A MORIR MÁS RÁPIDO


La cultura moderna trata el conocimiento como si fuera salvación, pero la Escritura establece un límite. En Génesis 2:16–17, Dios advierte a Adán acerca del árbol del conocimiento del bien y del mal. El problema no eran mentiras. El conocimiento era real, pero mortal. Cuando la humanidad cruzó esa línea, la muerte entró en la historia humana.

Génesis registra largas vidas antes de que la corrupción se extendiera; luego Dios declara un límite: “Serán sus días ciento veinte años” (Génesis 6:3). Eclesiastés 1:18 dice que el aumento del conocimiento trae tristeza, y 1 Corintios 8:1 advierte que el conocimiento puede inflar el orgullo sin edificar la vida.

La Biblia nunca condena la verdad en sí misma. Advierte sobre la capacidad. Los seres humanos no fueron diseñados para cargar conocimiento ilimitado sin obediencia, humildad y dominio propio. Cuando la sabiduría se separa de la reverencia a Dios, el conocimiento se vuelve destructivo en lugar de dar vida.

Desde Edén hasta Babel, la Escritura muestra un patrón. La humanidad busca más poder, más entendimiento, más control, y Dios interviene para frenar el daño. Génesis 11 describe cómo las lenguas fueron confundidas porque el avance sin sabiduría se volvió peligroso.

El mensaje no es contra el aprendizaje. Es sobre el orden. Saber más no significa automáticamente vivir mejor. La Biblia enseña que la vida fluye de confiar en Dios, no de dominarlo todo.

Algún conocimiento refina a la humanidad. Otro la sobrecoge. Y cuando la humanidad alcanzó lo que nunca debió cargar, la Escritura dice que nuestros días fueron acortados, no solo como juicio, sino también como misericordia.