En un mundo lleno de voces, opiniones y ruido espiritual, muchos buscan desesperadamente la verdad. Algunos persiguen señales, otros confían en la lógica, y muchos basan sus decisiones espirituales en emociones. Pero existe un principio del Reino que no podemos ignorar:
No existe discernimiento verdadero sin el Espíritu Santo.
El discernimiento es más que intuición. Es más que sabiduría adquirida por experiencia. Es la capacidad de ver más allá de la superficie — de reconocer lo que es de Dios,...