Habiendo comenzado por el Espíritu, ¿ahora vais a perfeccionaros por la carne?
(Gálatas 3:3)
Uno de los secretos mejor guardados entre los cristianos de hoy es este: Jesús lo pagó todo. Quiero decir, todo. No solo compró el perdón de tus pecados y tu entrada al cielo, sino que también compró cada bendición y cada respuesta a oración que alguna vez recibirás. Cada una de ellas—sin excepción.
¿Por qué es este un secreto tan bien guardado? El problema central es que no creemos que todavía estamos...